martes, 28 de julio de 2009

"Stanley Kubrick: Una vida en imágenes": excepcional documental sobre uno de los grandes



En sus entretenidas dos horas de duración asistimos a un retrato de un maestro, un cineasta único que supo marcar tendencias completamente novedosas en el Hollywood de la segunda mitad del siglo XX, ganándose para muchos cinéfilos (incluyéndome a mi) un sitio entre esos pocos "genios".

Este documental posee un análisis tanto personal como profesional que nos muestra una de las carreras cinematográficas menos prolíficas pero a la vez más contundentes de la historia del cine.

Sin duda, una de las grandes ventajas de este documental es su acercamiento personal a esta figura única y controvertida, a la vez que tenemos ante nosotros una especia de breves "making of" de cada una de las 13 películas que componen su filmografía, lo cuál es, ante cualquier fan de Stanley Kubrick, un aspecto muy importante a destacar.
Humanizando a este polémico artista, el documental se alimenta de una fuerza narrativa y emotiva que sólo sus admiradores podrán saborear.

Una pequeña joya de la que se puede aprender más de lo que puede parecer a simple vista.

jueves, 23 de julio de 2009

"OPEN WATER": cuando la sencillez se vuelve en contra


"Open Water" parte de una premisa comercial que viene dada sobre todo por dos de las películas de terror más rentables y taquilleras de todos los tiempos: "Jaws" y "The Blair Witch Project", siendo la primera un ejemplo de suspense y destreza cinematográfica y la segunda un 'film' que consigue por lo menos dos buenos momentos de suspense. Pues bien, en "Open Water" no he encontrado nada que se asemeje a ninguna de esas características propias del cine de terror y suspense, o por lo menos ningún elemento que me haya recordado cuál es mi mayor fobia animal: los tiburones (todo gracias al bueno de Spielberg y a los siete u ocho años que tenía cuando vi su magnífica "Jaws"). 

Resulta molesto el intento de poner en tensión al espectador, y no lo digo por que la película esté grabada en formato digital, sino por el empleo que los realizadores hacen del citado formato: hay hasta planos operados con foco automático, algo que, con todos mis perdones y por lo menos para mi, hace que me salga de la trama.  

No me siento aislado en el océano, que supuestamente es aquello que busca la película sumado al terror que pretenden desprender los cutres aletazos de los tiburones en la superficie del mar. Me imagino al equipo (que supongo que sería reducido) detrás de las cámaras mientras graban o al editor uniendo planos de escualos que podrían ser de cualquier documental acuático con planos de los dos personajes principales sin ningún tipo de énfasis dramático. Por lo tanto me atrevería a afirmar que la puesta en escena es mala, y si nos vamos a la acción que tiene lugar en tierra firme, esa malísima puesta en escena alcanza límites insospechados. 

Otro aspecto a destacar es el modo en que el guión y la realización nos cuentan como la tripulación del barco se olvida de la pareja protagonista... ¡eso es la base de la historia! No sé si en realidad habrá sido tal y como la cuentan, pero lo que sí sé es que está fatal narrado y que los actores que pertenecen a la tripulación son muy malos. 

En definitiva un fracaso de film, que podría tener muchas más posibilidades de realización y narrativa, ya que en "Open Water" el mayor error recae en una fallida sencillez y un incorrecto empleo del formato digital, utilizado para dar más veracidad a la historia.

lunes, 23 de marzo de 2009

Instinto


Impactante, bella, natural, artificial, habitada, humanizada, comunicada, incomunicada, deshumanizada... Éstas sólo son algunas de las ideas acerca de la Tierra y nuestro habitar en ella que pasan a través de nuestra cabeza desde el comienzo de este excepcional documental.

Las poderosas imágenes acompañadas de una genial música de Philip Glass, más una fuerte carga crítica presente en cada uno de los planos que contemplamos, hace que al terminar de ver "Koyaanisqatsi", una extraña sensación física nos recorra de arriba a abajo.

Yo creo que es nuestro cuerpo, instintivamente.

Está pidiendo ayuda.

viernes, 6 de marzo de 2009

Una nueva (y muy extraña) forma de hacer cine


"Pradolongo" es, sin duda alguna, el peor ejercicio cinematográfico que he visto en mi vida. Antes de nada, me gustaría subrayar la vergüenza que me produce esta "película" como gallego que soy, y de que la cinematografía gallega actual se identifique en el resto de España con este film (Espero estar equivocándome).
Su conjunto de clichés, sus estúpidos diálogos y sus pésimas interpretaciones se suman a una realización sin precedentes: plagada de saltos de eje, malísimas angulaciones y de un raccord inexistente. Destaco también su tratamiento de iluminación, que es extremadamente malo, sin ningún tipo de continiudad y que hace que los fondos de los exteriores parezcan auténticos cromas.
Yo no soy el que le ha puesto esas notas de las que la "película" goza en webs del estilo de filmaffinity.com u otras por el estilo (tiene un 7 en la citada página), pero tal vez esas personas se han sentido realizadas con ese estilo inexistente y vacío del film, junto a un ritmo sin sentido, que no está presente, que no existe: da la impresión de que no está pasando nada, y la manera de narrar es simple y llanamente MALA. La falta de recursos narrativos y expresivos cinematográficos es constante, y cuando se intenta dar con ellos, se fracasa.Un insulto para aquellos a los que le gusta el cine y una pena para aquellos que se quedaron sin la subvención de la Xunta de Galicia (y de otras partes de la Administración) que sí obtuvo esta "película".
Sólo espero que no se repitan patrañas como ésta en la cinematografía gallega (y española) (y de todo el mundo).
NOTA: A partir de hoy, viernes 6 de marzo, podréis ver en YouTube el primer cortometraje realizado por Jacobo Sáenz - Diez en la Escuela Gallega de Cine (EGACI). Su título es "Marionetas" y lo encontraréis dividido en 2 partes.

domingo, 1 de febrero de 2009

Dub-ya


Bueno bueno bueno...
No me ha decepcionado. De hecho, me ha gustado. Digamos que aunque sea más una sátira que un insulto a la cara del gabinete Bush Jr., "W." no ha fracasado en su concepción del ex-presidente de los Estados Unidos: George W. Bush.
La película comienza con una discusión en el famoso despacho oval entre Bush y su equipo sobre  atacar o no a Iraq. Los primeros...mmm... "detalles" ya hacen su aparición aquí, representados por un dibujo que hace Ronald Rumsfeld en su bloc, algo un tanto macabro, ¿no? Están hablando de empezar una guerra (que además no tiene sentido, tal y como afirma Colin Powell), y el Secretario de Defensa se dedica a dibujar mientras tanto. Tras esto, las palabras de Dick Cheney, que permanece escuchando hasta el final, dejan ya muy claro el tono con el que Stone narrará la vida y el mandato de Bush, un tono que recuerda, sin duda, a la grandiosa y terroríficamente divertida "Teléfono Rojo: Volamos hacia Moscú" (Dr. Strangelove: Or How I Learned To Stop Worrying And Love The Bomb, Stanley Kubrick, 1964).
George Bush es reflejado como un títere de su gabinete, y como un patoso que no supo hacer nada de su vida hasta que se encontró a si mismo con la religión católica y con la política, aunque ya se ve que ni desde un principio se le dio bien, y según el film, la carrera política de su padre es el mayor aliciente para comenzar la suya (cabe destacar, que el momento en el que se ve más afectado a Dub-ya moralmente hablando es cuando su padre pierde las elecciones contra Bill Clinton).
La película transcurre en la primera legislatura de Bush, y el presente está formado por las reuniones y opiniones a la hora de atacar Iraq, mientras que vamos viendo su vida a base de numerosos flashbacks: siendo universitario, en la cárcel, de alcohólico, la mala relación con su padre... De todas formas, da la sensación de que, partiendo de unos hechos conocidos mediáticamente, el director Oliver Stone y el guionista Stanley Weiser se han puesto a especular sobre que pasó realmente dentro de la Casablanca y de las relaciones que existían entre el gabinete Bush. Aún así, la película pone verde a Cheney, a Ricce y a Rumsfeld, aunque sobretodo a los dos primeros, y por las nubes a Colin Powell, quien es el único que defiende lo que supuestamente representan los Estados Unidos para con el resto del mundo. 
En cuanto a la parte técnica del film, me ha encantado la manera con la que Stone ha rodado la película, a veces de manera simple y habitual, pero llama la atención el empleo de angulares en los primeros planos, con los que reafirma de nuevo que estamos ante una caricatura del funcionamiento del mundo, y en este caso, visto desde el punto de vista de uno de los peores gobiernos que los Estados Unidos han tenido en su historia. Sin duda alguna, el dueño de la gran mayoría de esos primeros planos a los que me refiero, es Dub-ya. En general, Stone reafirma su capacidad como realizador, (me encantan sus inclinaciones con la cámara, destacables en una pelea entre Bush padre y Bush hijo en este film), y empleando la luz para resaltar aún más al Bush-marioneta: en una reunión sobre el ataque a Iraq, mientras Rumsfeld, Powell, Ricce, Cheney etc debaten y deciden, Bush se aleja un poco de la mesa, quedándose, en el momento de la decisión, en un punto de la sala muy poco iluminado, como si no tuviese nada que ver con él. Josh Brolin está estupendo como Bush, y hay que subrayar su voz, que se acerca (y mucho) a la voz real del propio George W. Bush.
En defintiva, una buena película, que decepciona un poco en el sentido crítico en lo referente a Bush, ya que lo ponen más tonto que cabrón, aunque no sé que será peor, pero una cinta entretenida e interesante, que refleja, una vez más por parte de Oliver Stone, como funcionan realmente las cosas en el mundo, y mucho más en Estados Unidos.

domingo, 18 de enero de 2009

Por fin 35mm



Llegamos al formato cinematográfico clásico, aquello con lo que tan sólo unos "pocos privilegiados" pueden contar sus historias. Y también aquello con lo que muchos sueñan poder narrarlas.
El otro día, leyendo un semanal, no recuerdo el periódico al que pertenecía, me topé con un reportaje acerca de la vida y carrera política de Caroline Kennedy, hija de John Fitgerald Kennedy, y de su apoyo a la campaña demócrata liderada por Barack Obama. Las similitudes que los medios han hecho entre Obama y JFK son muchas, más que nada debido al simbolismo esperanzador que ambos representan para una buena parte de la sociedad estadounidense, con lo que también se ha especulado mucho acerca de que esas comparaciones se estableciesen también en lo referente a un atentado contra la vida del recientemente elegido Obama, tal y como le pasó a JFK en 1963. 
Después de leer el reportaje, y ya que Barack Obama jurará su cargo como presidente de Estados Unidos en las próximas horas, me he planteado hacer un análisis de tres películas referentes a la vida de tres presidentes distintos. Mis elecciones han sido: "JFK: Caso Abierto"(1991), "Nixon"(1994) y "W."(2008), las tres firmadas por la misma persona, alguien odiado y admirado a partes iguales (me considero del segundo grupo), tal vez con una filmografía un tanto irregular y a veces malinterpretada, pero uno de los cineastas norteamericanos que más ha reflexionado sobre la situación política en su país en la segunda mitad del siglo XX, (y también del siglo XXI, aunque eso sea algo que no demuestre la decepcionante "World Trade Center", 2006). 
Hablo de Oliver Stone.
Nacido en Nueva York en 1946, Stone estudió en la Universidad de Yale. Antes de decantarse como director, ejercía de guionista, escribiendo libretos de films tan aplaudidos como "Scarface"(Brian de Palma, 1983) o "El expreso de medianoche"(Alan Parker, 1978), alzándose con el Oscar al Mejor Guión Original por el segundo. El público siempre ha estado dividido con respecto a su filmografía, y es raro que una película suya no cause aunque sea un mínimo de polémica, ya sea en alguno de sus documentales como "Comandante"(2003) (una extensa entrevista a Fidel Castro) o en algunas de sus ficciones, teniendo de ejemplo mayor a "Natural Born Killers"(1995), que dividió al público y a la crítica como ninguna otra película suya había hecho. Ha ganado numerosos premios, entre ellos otros dos Oscars a la Mejor Dirección, por "Platoon" (1986) y por "Born on the Fourth of July" (1989). Actualmente se encuentra trabajando en su próximo documental, un retrato sobre Hugo Chávez que todavía no tiene título definitivo.
Pero bueno, no me voy a entretener más contándoos la vida de Oliver Stone. Si queréis saber algo más de él, aquí os dejo el link de su ficha en IMDb (InternetMovieDatabase).
http://www.imdb.com/name/nm0000231/

"JFK: Caso Abierto" es una película americana, hecha por un americano, y que trata sobre una realidad americana, con lo que sí, es una auténtica americanada. En ella encontramos todos los rasgos patrióticos que a muchos les ponen los pelos de punta, pero también ofrece una densa crítica hacia el sistema político y militar del país, tomando como referencia el asesinato de John Fitgerald Kennedy en 1963 y la investigación que Jim Garrison (encarnado por Kevin Costner), fiscal del Distrito de Nueva Orleáns, llevó a cabo en años posteriores al atentado. Ese americanismo está muy presente en el personaje protagonista, Jim Garrison, ya que, en parte, es una de sus razones para llevar a cabo el caso más importante de su carrera, el asesinato de JFK. Pero a mi no me parece justo valorar la película tan sólo por su espíritu patriótico, que lo tiene, y muy claro además, así que me limitaré a intentar analizar la visión que da del presidente Kennedy, así como sus características técnicas y narrativas.
La cinta arranca con una sugerente frase: "Callar cuando se debería protestar hace de los hombres seres cobardes", sumado con una introducción de unos cinco minutos que repasa la actualidad política y militar estadounidense a finales de los años 50 y a principios de los 60: la carrera armamentística y militar, la revolución castrista en Cuba, el ataque fallido de la Bahía de Cochinos, la crisis de los misiles en 1962... Esa frase ya le da un aire al film del que éste no será capaz de deshacerse en todo su largo metraje (189' en el montaje del director).
No cabe ninguna duda sobre la actitud con la que Stone idolatra a JFK, demostrando en muchas ocasiones lo pretencioso (y exagerado) que es, lo cuál supone una virtud para unos y un defecto para otros, pero como ya he dicho antes, con Oliver Stone no hay (o no suele haber) punto medio. Al fin y al cabo, no se hace más que todo lo que han hecho los medios en cuanto a la figura de Kennedy, ya que siempre ha sido más especulación que otra cosa, se ha convertido en un mito por lo que pudo llegar a ser más que por lo que llegó a ser, y con el paso de los años se ha convertido en un símbolo de esperanza y paz, tal vez por sus famosos planes de retirar a las tropas americanas de Vietnam, por tratar de replantear el posicionamiento de la sociedad estadounidense con respecto a la URSS, o por las leyes (algunas tan sólo planteadas) que llevó a cabo para hacer de Estados Unidos un país más tolerante.
La película comparte todas esas ideas, y coloca a Kennedy como una salvación para el pueblo americano, y aunque sus apariciones en la película sean de imágenes reales, se nos transmite el espíritu que él invocaba, y se nos posiciona de tal modo que estaremos del lado de Jim Garrison a lo largo de toda su investigación, en la que hará frente a las declaraciones de la Comisión Warren (comisión presidida por Earl Warren y que tenía como objetivo resolver el caso JFK), que sentenció a Lee Harvey Oswald como único asesino del presidente. Pero, a medida que avanza la película, las pistas llevarán a Jim Garrison a sospechar de la CIA, el FBI, el servicio secreto e incluso a las altas esferas del gobierno y del ejército norteamericano.
Que Barack Obama sea negro representa un espíritu de esperanza que recuerda al que trajo consigo JFK en 1960, y en esto hay que tener en cuenta el contexto histórico del que hablamos, con el primero hablamos de Iraq y la guerra contra el terrorismo, y con el segundo hablamos de plena Guerra Fría. 
Yo creo que a Kennedy lo mataron porque sus intereses iban contra el sistema empleado por Estados Unidos en la Guerra Fría. No era rentable. No habría guerra de Vietnam en su segundo mandato. Y lo peor de todo es que la mayoría de la población estaba con él, con lo que sólo queda una opción: matarlo. Podrían ser cubanos exiliados, o algún grupo ultraderechista, incluso la propia mafia, pero aún a pesar de que sea una película, "JFK: Caso Abierto" te hace juzgar no sólo el asesinato de Kennedy, sino también el funcionamiento de las cosas hoy en día. Esto se resume muy bien en unas declaraciones del director sobre la película:
"Espero que todo el mundo vea esta película y saque sus propias conclusiones. "JFK: Caso Abierto" es nuestra respuesta al mito de la Comisión Warren, una oportunidad para que la gente se replantee la historia. Espero que les haga más conscientes de cómo funciona la política y de la facilidad con que asesina a los líderes. Y también espero que la película les impulse a ser más participativos en la política y más firmes en la búsqueda de un futuro mejor. Estos son mis deseos más profundos".
La película comienza con el asesinato de JFK, y ya en el prólogo, se usa un recurso que será vital a lo largo de todo el metraje, que no es otra cosa que la mezcla entre imágenes reales y reconstrucciones ficcionadas (algunas de estas últimas son díficiles de localizar), algo que asemeja mucho al documental, género cinematográfico que Stone conoce y que practica bastante bien. También en el prólogo, se hace notable el excelente uso de la música (compuesta por John Williams) y el sobresaliente montaje del film, que es el aspecto técnico más destacable, ya que los flashbacks son constantes durante todo el metraje. Dicho montaje hace del extensísimo discurso narrativo algo muy dinámico, alimentado también por la gran realización que posee el film y por un sólido guión (imprescindible ver la versión del montaje del director), pretencioso y morboso en ocasiones, pero con un sentido crítico abundante. La fotografía de la película es muy adecuada, con una iluminación en ocasiones exagerada, pero que le da muchos cambios estéticos al metraje, debido también al elevado número de flashbacks, que implican un evidente cambio en la luz y en la imagen. En cuanto a las interpretaciones, cabe destacar sobretodo a los secundarios, como Kevin Bacon, Joe Pesci, Tommy Lee Jones o Gary Oldman, ya que, a mi parecer, a Kevin Costner le queda un poco grande el papel del fiscal Jim Garrison, pero tampoco es un valor absolutamente negativo.
En definitiva, una película que no debe caer en el olvido, y para mi, una obra maestra, una película que puedo ver mil y una veces, y de la que cada vez que la veo aprendo alguna cosa más, ya sea técnicamente o en cuanto a la historia que se narra. La recomiendo encarecidamente,  sobretodo a aquellos que tienen ganas de alimentar su cada vez más reducido pensamiento idealista.

Enlaces de vídeos que pueden resultar de interés acerca de "JFK: Caso Abierto" (1991):
- Prólogo (V.O.) : http://es.youtube.com/watch?v=1vW2ryP16Vk&feature=related
- Trailer (V.O.) : http://es.youtube.com/watch?v=fW15dp3R-6U&feature=related

Siguientes películas a comentar:
- "Nixon" (1994), de Oliver Stone. Biopic sobre Richard Nixon, presidente de EEUU que dimitió debido al llamado "Escándalo Watergate". 
- "W."(2008), de Oliver Stone. Biopic sobre George W. Bush. (aún no la he visto, pero por lo que se dice no es tan crítica como debería ser)


ATENCIÓN: mañana, martes 20, emiten en La 2, a las 21,55, la película "W.", aún no estrenada en España. Sí, es muy raro la verdad, pero aquí está!

martes, 13 de enero de 2009

Pasémonos al MiniDv


Ayer Súper-8.
Hoy MiniDV.
"¿Y por qué?", os preguntaréis.
Pues sencillamente porque es el formato en el que está grabado (que no rodado) eso de lo que voy a hablaros hoy, que no es otra cosa que mi "debut real" en la realización de un cortometraje. Muchos (yo sinceramente espero que sólo algunos) de mis allegados estarán un poco hartos de que les dé la paliza con el tráiler o con el corto de "Marionetas" en si, pero bueno, yo creo que a algunos les gusta.
Sólo espero no equivocarme.
Han sido unas navidades un tanto ajetreadas. Somos muchos en la familia, y en cada reunión/comida/cena/cañas navideña/s alguna personilla, a la que supongo/espero que le habría gustado el corto, me pedía que se lo enseñase a los presentes. Con lo que al final, unos lo vieron cinco veces, otros tres, otros una, y otros, para fiasco mío y de ellos mismos, ninguna. Una de esas personas que se engloba en el último grupo citado, los que no lo han visto, da la casualidad de que pertenece al equipo técnico del proyecto: Daniel, el pertiguista, un amigo mío. 
Ahora que lo pienso/escribo, me doy cuenta de que sí, son muchos los familiares que lo han visto. Así que la semana que viene pasaré lo colgaré en YouTube, con el nombre de "Marionetas, cortometraje de Jacobo Sáenz - Diez", para que amig@s, conocid@s y desconocid@s puedan verlo y opinar sobre el cortometraje, que es lo más bonito y lo más interesante de todo, y en este quizá aún más, porque resulta que entre toda la gente que lo ha visto han surgido bastantes teorías respecto al final de la historia, aunque alguna de ellas sea que no tiene sentido. Pero si hay por lo menos una persona que se mete en la historia y es capaz de meditar sobre ella y quedarse con la copla, pues mi objetivo está, en parte, cumplido. Y qué queréis que os diga, por lo menos te sientes bien, a pesar de que por otro lado tienes a más gente, que está callada, pero que si fuesen capaces te dirían que piensan lo contrario. 
Gajes del oficio, ¿no?
En definitiva, haya gustado o no, me quedo con la experiencia, que es lo mejor que me ha dado y que me dará "Marionetas". Dos noches enteras de rodaje, una de exteriores que fue perfecta y otra en interiores que fue prácticamente un desastre. Blanco y negro, sí, pero doy las gracias a todo el equipo por aguantar conmigo esas dos noches, en especial a Juan y a Alba, ayudante de dirección y directora de fotografía, respectivamente.
Y ahora, en la parte inferior de la página, os dejo el enlace Youtube para ver el vídeo "Making of Marionetas", que espero que os guste.
(que por cierto, también está grabado en MiniDV) 

*nota: en cuanto "Marionetas" esté en youtube, colgaré un comentario en el blog sobre todos los aspectos destacables del rodaje y del corto en si.

lunes, 12 de enero de 2009

Viaje inaugural en Súper8




La verdad es que es considerable el tiempo que llevo dándole vueltas a la creación de un blog dedicado al cine, a pesar de que en su día tenía un espacio fotolog sobre el mismo tema. Tal vez me he decidido porque hoy me apetece escribir sobre alguna película, o incluso por el atisbo de aire purificador que pudo vivir Hollywood ayer por no darle el globo de oro a Bardem. Quien sabe.

Pero sí puedo hablaros del por qué del título del blog: "Más cine, por favor".

Todo hay que decirlo, pero cuando me estaba registrando en la web, al poner este título, me han comunicado que ya estaba ocupado por otro usuario, y he pensado en cambiarlo, pero qué coño, en cuanto os diga la razón, espero que lo entendáis. (evidentemente, he tenido que cambiar el título, y me ha quedado en "máscineMAporfavor.blogspot.com"; pero bueno, para algo sirve el inglés, ¿no?) 

Aparte de ser una frase que describa la actitud de un cinéfilo, esa frase para mi es sinónimo de las películas de mi padre. Hace unos días, creo que fue el día 2, vinieron a comer, invitadas por mis padres, mi novia y la novia de mi hermano mayor. Todo muy agradable, comimos genial y esas cosas. Pero después de una larga conversación de sobremesa, mi hermano y mi padre se levantaron y se fueron del comedor.
 
A los dos minutos aparecieron con una pantalla desplegable, un proyector, y una caja llena de bobinas de películas de 8 milímetros.
 
Ahí estaban. Hacía por lo menos un lustro que no veía las famosas "películas de papá". Ayudamos a mi padre a montar el tinglado, aunque él es el proyeccionista desde siempre, y le gusta encargarse de todo. Y con eso, uno de los sonidos más placenteros que jamás he escuchado comenzaba a ser la banda sonora de una sesión de cine a pequeña-gran escala.
 
En cuanto un empalme no soportaba la velocidad de proyección y se rompía, o en cuanto se rebobinaba o se cambiaba la película, mi padre no hacía otra cosa que tararear levemente la frase "más cine, por favor..."

El ruido del proyector te incita a exprimir más y más tu imaginación, ya que tratas de conseguir escuchar esas voces y sonidos perdidos en el tiempo. Eso hace de estas películas algo más especial, más que un vídeo con multitud de sonidos distorsionados y un balance de blancos mal hecho. Escuchas tu voz, sí, pero no consigues ese efecto, esa sensación de ensueño, de combinar lo que conoces y visionas con lo que conoces pero no eres capaz de recordar. Es un momento inigualable.

Y en cuanto termina esa bobina, ya estás pensando en la siguiente, y mientras se coloca en el proyector, no haces otra cosa que cantar "más cine, por favor..."