Llegamos al formato cinematográfico clásico, aquello con lo que tan sólo unos "pocos privilegiados" pueden contar sus historias. Y también aquello con lo que muchos sueñan poder narrarlas.
El otro día, leyendo un semanal, no recuerdo el periódico al que pertenecía, me topé con un reportaje acerca de la vida y carrera política de Caroline Kennedy, hija de John Fitgerald Kennedy, y de su apoyo a la campaña demócrata liderada por Barack Obama. Las similitudes que los medios han hecho entre Obama y JFK son muchas, más que nada debido al simbolismo esperanzador que ambos representan para una buena parte de la sociedad estadounidense, con lo que también se ha especulado mucho acerca de que esas comparaciones se estableciesen también en lo referente a un atentado contra la vida del recientemente elegido Obama, tal y como le pasó a JFK en 1963.
Después de leer el reportaje, y ya que Barack Obama jurará su cargo como presidente de Estados Unidos en las próximas horas, me he planteado hacer un análisis de tres películas referentes a la vida de tres presidentes distintos. Mis elecciones han sido: "JFK: Caso Abierto"(1991), "Nixon"(1994) y "W."(2008), las tres firmadas por la misma persona, alguien odiado y admirado a partes iguales (me considero del segundo grupo), tal vez con una filmografía un tanto irregular y a veces malinterpretada, pero uno de los cineastas norteamericanos que más ha reflexionado sobre la situación política en su país en la segunda mitad del siglo XX, (y también del siglo XXI, aunque eso sea algo que no demuestre la decepcionante "World Trade Center", 2006).
Hablo de Oliver Stone.
Nacido en Nueva York en 1946, Stone estudió en la Universidad de Yale. Antes de decantarse como director, ejercía de guionista, escribiendo libretos de films tan aplaudidos como
"Scarface"(Brian de Palma, 1983) o "El expreso de medianoche"(Alan Parker, 1978), alzándose con el Oscar al Mejor Guión Original por el segundo. El público siempre ha estado dividido con respecto a su filmografía, y es raro que una película suya no cause aunque sea un mínimo de polémica, ya sea en alguno de sus documentales como
"Comandante"(2003) (una extensa entrevista a Fidel Castro) o en algunas de sus ficciones, teniendo de ejemplo mayor a "
Natural Born Killers"(1995), que dividió al público y a la crítica como ninguna otra película suya había hecho. Ha ganado numerosos premios, entre ellos otros dos Oscars a la Mejor Dirección, por
"Platoon" (1986) y por
"Born on the Fourth of July" (1989). Actualmente se encuentra trabajando en su próximo documental, un retrato sobre Hugo Chávez que todavía no tiene título definitivo.
Pero bueno, no me voy a entretener más contándoos la vida de Oliver Stone. Si queréis saber algo más de él, aquí os dejo el link de su ficha en IMDb (InternetMovieDatabase).
http://www.imdb.com/name/nm0000231/
"JFK: Caso Abierto" es una película americana, hecha por un americano, y que trata sobre una realidad americana, con lo que sí, es una auténtica americanada. En ella encontramos todos los rasgos patrióticos que a muchos les ponen los pelos de punta, pero también ofrece una densa crítica hacia el sistema político y militar del país, tomando como referencia el asesinato de John Fitgerald Kennedy en 1963 y la investigación que Jim Garrison (encarnado por Kevin Costner), fiscal del Distrito de Nueva Orleáns, llevó a cabo en años posteriores al atentado. Ese americanismo está muy presente en el personaje protagonista, Jim Garrison, ya que, en parte, es una de sus razones para llevar a cabo el caso más importante de su carrera, el asesinato de JFK. Pero a mi no me parece justo valorar la película tan sólo por su espíritu patriótico, que lo tiene, y muy claro además, así que me limitaré a intentar analizar la visión que da del presidente Kennedy, así como sus características técnicas y narrativas.
La cinta arranca con una sugerente frase: "Callar cuando se debería protestar hace de los hombres seres cobardes", sumado con una introducción de unos cinco minutos que repasa la actualidad política y militar estadounidense a finales de los años 50 y a principios de los 60: la carrera armamentística y militar, la revolución castrista en Cuba, el ataque fallido de la Bahía de Cochinos, la crisis de los misiles en 1962... Esa frase ya le da un aire al film del que éste no será capaz de deshacerse en todo su largo metraje (189' en el montaje del director).
No cabe ninguna duda sobre la actitud con la que Stone idolatra a JFK, demostrando en muchas ocasiones lo pretencioso (y exagerado) que es, lo cuál supone una virtud para unos y un defecto para otros, pero como ya he dicho antes, con Oliver Stone no hay (o no suele haber) punto medio. Al fin y al cabo, no se hace más que todo lo que han hecho los medios en cuanto a la figura de Kennedy, ya que siempre ha sido más especulación que otra cosa, se ha convertido en un mito por lo que pudo llegar a ser más que por lo que llegó a ser, y con el paso de los años se ha convertido en un símbolo de esperanza y paz, tal vez por sus famosos planes de retirar a las tropas americanas de Vietnam, por tratar de replantear el posicionamiento de la sociedad estadounidense con respecto a la URSS, o por las leyes (algunas tan sólo planteadas) que llevó a cabo para hacer de Estados Unidos un país más tolerante.
La película comparte todas esas ideas, y coloca a Kennedy como una salvación para el pueblo americano, y aunque sus apariciones en la película sean de imágenes reales, se nos transmite el espíritu que él invocaba, y se nos posiciona de tal modo que estaremos del lado de Jim Garrison a lo largo de toda su investigación, en la que hará frente a las declaraciones de la Comisión Warren (comisión presidida por Earl Warren y que tenía como objetivo resolver el caso JFK), que sentenció a Lee Harvey Oswald como único asesino del presidente. Pero, a medida que avanza la película, las pistas llevarán a Jim Garrison a sospechar de la CIA, el FBI, el servicio secreto e incluso a las altas esferas del gobierno y del ejército norteamericano.
Que Barack Obama sea negro representa un espíritu de esperanza que recuerda al que trajo consigo JFK en 1960, y en esto hay que tener en cuenta el contexto histórico del que hablamos, con el primero hablamos de Iraq y la guerra contra el terrorismo, y con el segundo hablamos de plena Guerra Fría.
Yo creo que a Kennedy lo mataron porque sus intereses iban contra el sistema empleado por Estados Unidos en la Guerra Fría. No era rentable. No habría guerra de Vietnam en su segundo mandato. Y lo peor de todo es que la mayoría de la población estaba con él, con lo que sólo queda una opción: matarlo. Podrían ser cubanos exiliados, o algún grupo ultraderechista, incluso la propia mafia, pero aún a pesar de que sea una película, "JFK: Caso Abierto" te hace juzgar no sólo el asesinato de Kennedy, sino también el funcionamiento de las cosas hoy en día. Esto se resume muy bien en unas declaraciones del director sobre la película:
"Espero que todo el mundo vea esta película y saque sus propias conclusiones. "JFK: Caso Abierto" es nuestra respuesta al mito de la Comisión Warren, una oportunidad para que la gente se replantee la historia. Espero que les haga más conscientes de cómo funciona la política y de la facilidad con que asesina a los líderes. Y también espero que la película les impulse a ser más participativos en la política y más firmes en la búsqueda de un futuro mejor. Estos son mis deseos más profundos".
La película comienza con el asesinato de JFK, y ya en el prólogo, se usa un recurso que será vital a lo largo de todo el metraje, que no es otra cosa que la mezcla entre imágenes reales y reconstrucciones ficcionadas (algunas de estas últimas son díficiles de localizar), algo que asemeja mucho al documental, género cinematográfico que Stone conoce y que practica bastante bien. También en el prólogo, se hace notable el excelente uso de la música (compuesta por John Williams) y el sobresaliente montaje del film, que es el aspecto técnico más destacable, ya que los flashbacks son constantes durante todo el metraje. Dicho montaje hace del extensísimo discurso narrativo algo muy dinámico, alimentado también por la gran realización que posee el film y por un sólido guión (imprescindible ver la versión del montaje del director), pretencioso y morboso en ocasiones, pero con un sentido crítico abundante. La fotografía de la película es muy adecuada, con una iluminación en ocasiones exagerada, pero que le da muchos cambios estéticos al metraje, debido también al elevado número de flashbacks, que implican un evidente cambio en la luz y en la imagen. En cuanto a las interpretaciones, cabe destacar sobretodo a los secundarios, como Kevin Bacon, Joe Pesci, Tommy Lee Jones o Gary Oldman, ya que, a mi parecer, a Kevin Costner le queda un poco grande el papel del fiscal Jim Garrison, pero tampoco es un valor absolutamente negativo.
En definitiva, una película que no debe caer en el olvido, y para mi, una obra maestra, una película que puedo ver mil y una veces, y de la que cada vez que la veo aprendo alguna cosa más, ya sea técnicamente o en cuanto a la historia que se narra. La recomiendo encarecidamente, sobretodo a aquellos que tienen ganas de alimentar su cada vez más reducido pensamiento idealista.
Enlaces de vídeos que pueden resultar de interés acerca de "JFK: Caso Abierto" (1991):
- Prólogo (V.O.) : http://es.youtube.com/watch?v=1vW2ryP16Vk&feature=related
- Trailer (V.O.) : http://es.youtube.com/watch?v=fW15dp3R-6U&feature=related
Siguientes películas a comentar:
- "Nixon" (1994), de Oliver Stone. Biopic sobre Richard Nixon, presidente de EEUU que dimitió debido al llamado "Escándalo Watergate".
- "W."(2008), de Oliver Stone. Biopic sobre George W. Bush. (aún no la he visto, pero por lo que se dice no es tan crítica como debería ser)
ATENCIÓN: mañana, martes 20, emiten en La 2, a las 21,55, la película "W.", aún no estrenada en España. Sí, es muy raro la verdad, pero aquí está!